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MOTIVACION

MOTIVACION

MOTIVACION

MOTIVACION Y SENTIDO

 

¿Cómo encontrarla? ¿Cómo mantenerla?

 

Que difícil resulta a veces levantarse por la mañana. Suena el despertador y otro día comienza idéntico al anterior. Todos recordamos aquella vieja película “El día de la Marmota” donde el personaje protagonista se despertaba cada día en un bucle temporal que le llevaba a las mismas situaciones cotidianas. La vida real no se diferencia demasiado.

El mismo trabajo, la misma casa, las mismas aficiones, etc siempre lo mismo. A veces las personas nos refugiamos en esa rutina y la observamos como placentera, pero otras muy a nuestro pesar se tornan tediosa y sin sentido y en ese momento nos encontramos con el abismo de un estado de ánimo “por los suelos”.

Cuando ese bajo estado de ánimo llega para quedarse y se hace crónico a lo largo del tiempo ya es muy difícil escapar de la depresión y el abatimiento y entonces descubrimos que nos falta motivación para seguir y la pregunta es: ¿Cómo encontramos esa MOTIVACIÓN? ¿Dónde la buscamos?

La gente suele refugiarse en su familia, sobre todo en los hijos y la pareja, pero tal vez ellos también están inmersos en su propia rutina y cuando esas puertas están cerradas porque no la encontramos en ellos la buscamos en otras fuentes más materiales como el trabajo, el deporte, la televisión, etc

Pero a menudo estas fuentes también están secas porque el trabajo y cualquier otra afición también se basan en la rutina de la repetición. Una persona que sale a correr todas las tardes por mucho que cambie el itinerario repite cada día la misma conducta. Si llevas muchos años con la misma pareja la convivencia se repite, el sexo tiende a estereotiparse y las aficiones se vuelven monótonas. El grupo de amigos suele ser siempre constante y así las conversaciones y las conductas que realizamos con ellos. Si salimos a cenar solemos más o menos repetir los mismos restaurantes, los mismos paseos y se vuelve de nuevo al día de la marmota.

La palabra “Motivación” proviene del latín “Motivus” que significa movimiento y el sufijo “-cion” Acción o efecto. Así pues, Motivación sería definido etimológicamente como la acción y el efecto de moverse. Debemos entender que la falta de motivación es la falta o la ausencia de movimiento y que si no nos movemos de nuestra rutina por consiguiente desaparece la motivación y con ella aparece el bajo estado de ánimo y la depresión.

Para conseguir motivación debemos movernos. La motivación no es algo que nos llegará volando desde el cielo, no se puede comprar con dinero ni te la pueden dar los demás.  Pero lo más importante que hay que saber es que la motivación para nuestra vida NUNCA puede llegarnos de algo concreto.

La motivación por ejemplo no puede venir de la única fuente del amor:

En muchas ocasiones conocer a una persona y enamorarse es una gran fuente de motivación. El problema es que cuando ese amor se aplaca, se diluye o desaparece desaparece con él toda la motivación que conseguimos temporalmente y además queda el hastío.

Si centramos toda nuestra motivación en nuestros hijos les someteremos a una presión tan grande que acabará bloqueándolos y a nosotros mismos después.

Si focalizamos nuestra motivación en el trabajo “porque nos gusta” probablemente cometeremos errores, sufriremos frustraciones y sentiremos demasiado miedo al fracaso añadiendo demasiada intensidad a una labor que no puede convertirse en el centro de nuestro universo.

Las aficiones o hobbies que nos aportan satisfacción cuando se convierten en el único motor de nuestra vida terminan convirtiéndose en un problema. Todos conocemos a alguien que pasa media vida jugando a la videoconsola, escondido en la butaca de un cine o devorando una tras otra serie de televisión. El fútbol puede convertirse en un modo de escaparse y una fuente de motivación, Facebook…Instagram, alcohol, drogas….

La motivación hay que buscarla en el interior de uno mismo. No con cosas concretas sino generales. La motivación ha de ser un “movimiento” generalizado y no concreto. Con dos ingredientes no cocinamos un plato. Necesitamos un avance completo para que este movimiento se generalice a toda nuestra vida.

Hagamos dos listas en donde enumeremos por un lado como es nuestra vida actual comprendiendo todo lo que en realidad nos define: Trabajo, pareja, aficiones y por otro lado en la otra lista escribamos uno por uno los ítems que siempre hemos soñado o deseado pero que por unas cosas o por otras nunca hemos podido realizar. Por ejemplo:  Donde vivimos/Donde nos hubiera gustado vivir; ¿Cómo es nuestra pareja o qué nos aporta versus como nos gustaría que fuera la persona con la que compartimos nuestra vida?

Imagino que si has llegado hasta aquí pensarás que lo de la lista de diferencias entre tu Yo Real y tu Yo Ideal es algo muy peligroso porque hay o puede haber una gran diferencia entre ellas. Es muy habitual en consulta que algunos pacientes me digan, una vez desplegada una lista enorme de cosas que se diferencian mucho en ambos planos que cambiar esto es imposible por diversas contingencias de la vida. El cambio o progreso hacia nuestro yo ideal no es radical ni de la noche a la mañana. En realidad, es una evolución que conlleva esfuerzo y dificultades, pero cualquier persona que lo intentara con la ayuda adecuada descubriría que ese cambio es posible si te lo propones firmemente y mientras haces camino al andar, que diría Machado, es cuando florecen como en primavera los brotes verdes de una nueva ilusión por el cambio. Esa ilusión por un cambio generalizado hacia un horizonte mejor no es otra cosa que la motivación que andábamos buscando. Porque la motivación no es un recurso puntual para un acto puntual. Es el hombre en busca del sentido que escribió el gran Viktor Frankl. Un estudiante no puede buscar la motivación para un examen porque no la encontrará. Un estudiante ha de fijar en el horizonte el sentido claro hacia donde quiere dirigirse. Nadie camina 800 kilómetros en el Camino de Santiago para abrazar al apóstol en 10 segundos. Es el camino, el descubrimiento de uno mismo lo que guiará tus pasos hacia la motivación que necesitas. En el Gabinete de psicología clínica de Agustín Gallardo estaremos encantados de ayudarte a encontrarlo tal como hemos hecho durante 12 años con otros/as como tú.  

 

 

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